2012 NBA All-Star Game / Feb, 26 2012 [NBA All-Star]
ORLANDO - Por fin la gran noche, West @ East. Desde el 2007, se viene intercalando el ganador año tras año. En esta edición 61ª, tocaría victoria del Este. Suele ser un partido de diversión, de cooperación para el espectáculo. Estos son los rosters:
Este
- F Carmelo Anthony (Knicks)
- F LeBron James (Heat)
- C Dwight Howard (Magic)
- G Derrick Rose (Bulls)
- G Dwayne Wade (Miami)
- Luol Deng (Bulls) / C Roy Hibbert (Pacers) / F Andre Iguodala (Sixers) / F Paul Pierce (Boston) / G Rajon Rondo (Boston) / G Deron Williams (Nets) / COACH Tom Thibodeau (Bulls)
Oeste
- F Kevin Durant (OKC)
- F Blake Griffin (Clippers)
- C Andrew Bynum (Lakers)
- G Kobe Bryant (Lakers)
- G Chris Paul (Clippers)
- F Lamarcus Aldrige (Blazers) / C Marc Gasol (Grizzlies) / F Kevin Love (Wolves) / G Steve Nash (Suns) / Dirk Nowitzki (Mavs) / G Tony Parker (Spurs) / G Russell Westbrook (OKC) / COACH Scott Brooks (OKC)
Tras el himno de Canadá y USA al que los jugadores atienden respetuosamente, a excepción de Kobe que se mantiene por detrás de la línea de formación, con las manos en los bolsillos del chandal y mascando chicle (Kobe es un hombre muy especial), con todas las banderas nacionales de los jugadores convocados (la de España por Marc) formalmente portadas y en alto, comenzará por fin el partido, con posesión para el Oeste.
La iluminación azulada del Amway Center genera una bruma luminosa que otorga al evento cierto aspecto de irrealidad. El look de un evento deportivo del futuro.
Kobe Bryant empieza el partido teniendo a su disposición la posibilidad de ser el máximo anotador de la Historia del All-Star, superando a Michael Jordan, con ganas de pasarlo bien y sonriendo. Kevin Durant quiere inflarse a marcar, está serio y ejecutando su muñeca en cuanto ve situación. Bynum está tan feliz de estar convocado en la primera unidad que pasará los pocos minutos que tiene sin anotar ni hacer nada realmente relevante. Chris Paul mantiene su serenidad habitual, realizando pases y asistencias sobre todo en beneficio de su hombre de confianza, Blake Griffin, que acabará yéndose con 22 puntos, prácticamente todos ellos matados, más de la mitad en alley-oop, bordando un partido muy similar a los que suele realizar con Clippers: todo fuerza, potencia y frontalidad, y una escalofriante carencia de movimientos en la pintura.
Por el este las cosas van así. "Flash" Wade arranca con su pose de suficiencia habitual. LeBron se ha pasado el fin de semana riéndose (cuando se ríe a menudo se ríe de alguien), luciéndose y está sin duda dispuesto a salir coronado como MVP del partido. Carmelo comparece al partido con su alegría natural intacta, no dándole mucha importancia al asunto, bromeando, tirando, jugando sin forzar. Un hombre de una inteligencia privilegiada y con una mecánica de tiro que difícilmente podremos volver a ver cuando se retire. Dwight Howard está en una situación mental interesante: totalmente irresponsable. Quizás tiene una apuesta con alguien, el caso es que no para de lanzarse triples. TRIPLES, Dwight Howard, sin meter ni uno. De hecho lleva uno en toda su carrera, 1 de 33. Es decir, totalmente irresponsable. Y por último Derrick Rose, el MVP de la temporada pasada, un jugador excelso que, sencillamente, NO QUIERE estar ahí. A él no le va, no le gustan las estrellas petulantes del Este y no está cómodo jugando con ellos. Ellos son rivales. Él quiere volver a Chicago y jugar de verdad y no está para payasadas.
El All-Star está pensado como un fin de semana de fiesta y diversión y siempre es así. Pero cuando juntas a los mejores del Este contra los mejores del Oeste tienes dos equipos de gente que por definición son rivales entre sí. Rivales de conferencia jugando juntos contra rivales de competición jugando juntos que son a su vez rivales de conferencia.
Es decir: todo competitividad individual y nula identificación de equipo.
Fantástico papel de los hombres del banquillo del Este, especialmente Iguodala (efectivo y divertido) y Deron Williams (serio e impecable). Profesional Bosh como siempre y correcto Rondo en los pocos minutos que tiene. Desaparecidos Hibbert, Deng, y Pierce.
Desde el banquillo en el Oeste espectacular Westbrook, vuela, mata, corre. Un jugador total. Y mencionar el orgullo que uno siente al ver a Marc Gasol jugando en un All-Star. Marcará 4 puntos, sin desgastarse mucho, y ya es más de lo que pudo hacer su hermano en su primera convocatoria. Buen partido de Kevin Love, sin duda uno de los mejores jugadores norteamericanos blancos (altos) en mucho tiempo. Pasarán desapercibidos Parker, Nowitzki, Nash y, lamentablemente, Aldrige.
Tras la actuación de Pit Bull, se reanuda el partido.
En el tercer cuarto, acercándose Kobe a su marca absoluta, aprovecha para romperle con una finta la cintura a Wade y Wade, en un gesto detestable, le golpea por la espalda en toda la cara según Kobe subía la bandeja hacia el aro. Rompiéndole la nariz.
Por primera vez en 61 años hay sangre en un All-Star.
Y es de Kobe Bryant. No pasa nada. Todo esto son cosas que se anotan y procesan. Kobe conseguirá en un fast-break superar la marca de MJ y desde ese momento se ocupará de otras cosas, básicamente defensivas.
La otra lucha en la pista está entre Kevin Durant y LeBron James en clara competición por el MVP del partido. Acabarán los dos igualados a 36 puntos.
Desde la rotura de nariz (a Kobe Bryant le curan y seguirá jugando hasta el final) el partido empieza a volverse serio. El Este empieza a defender de verdad mientras el Oeste aprovechando la ventaja que han cosechado (han ido hasta 21 por arriba) en la primera parte deciden que defender seriamente no corresponde. Sólo Kobe defiende más en serio, cogiendo a LeBron.
En los últimos dos minutos el Este logrará recortar hasta quedarse a dos puntos. Pero un fallo tremendo de Wade al perder el balón solo bajo el aro y en una mala decisión después de LeBron (que llevaba 6 de 8 en triples, todos ellos espectaculares) el Este pierde el balón, interceptado por Griffin, para finalmente llevarse el partido el Oeste 152-149.
Kevin Durant será justamente nombrado MVP del All-Star.
Conclusiones: LeBron James, siendo un jugador espectacular, tiene un comportamiento espeluznante, totalmente carente de clase (¿a nadie le indignó cómo se burlaba de Craig Hodges desde el banquillo en el concurso de triples? ¡Ni siquiera Wade le seguía!) y por tanto inútil para ser un líder. Kobe Bryant, circunspecto, muy serio, y de conducta personal algo compleja, es un hombre competitivo, pero con clase, que jamás falta al respeto a nadie, y que sabe liderar. Sabe jugar sin perder la calma aunque le rompan la nariz. Su forma de insultar es impartiendo lecciones de baloncesto.
Comments
Del partido poco que decir salvo que por mucho que digan es una tradición a conservar que no hay que criticar con ferocidad. Al fin y al cabo, qué importa que no nos sorprenda un concurso de mates a algunos que ya hemos visto decenas y decenas, mientras le siga interesando a algún chico que lo estén viendo por primera vez.